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Teatro en Grecia.

  1. Teatro Griego.
  2. El ditirambo y las fiestas helénicas.
  3. Dionisos.
  4. Sentido religioso del teatro griego.
  5. Del ditirambo a la tragedia y al drama satírico.
  6. Los géneros dramáticos.
    · Drama satírico.
    · La tragedia
    · La comedia.
  7. Bibliografía.


1. Teatro Griego.

El origen del teatro griego se sitúa alrededor de la figura de Tespis (actor, director, dramaturgo) quien recorría los lugares con su carro de actores hacia la mitad del siglo VI a. de C. Sus actuaciones tenían que ver con las celebraciones en honor a Dionisos y la fiesta de la vendimia, al principio muy simple y con un solo actor. Poco a poco se fue complicando la representación: primero colocó a un personaje y lo hizo dialogar con el actor original; más tarde situó al coro, monocorde, que tendrá una gran importancia a lo largo de todo el teatro griego.
En líneas generales, la
 tragedia griega presenta las siguientes características:
* Las representaciones teatrales formaban parte de algunas celebraciones religiosas y, por lo tanto, las obras se representaban en unas fechas concretas del año.
 
* Los festivales eran competitivos: se seleccionaban tres poetas trágicos de entre los concursantes. Cada autor presentaba tres tragedias y un drama satírico.
* El coro: su papel fue disminuyendo a partir del siglo V (danzaban a son de la flauta). Es el elemento más relevante de la tragedia. La tragedia se constituye sobre la dualidad entre coro-personaje. El coro permanece en forma semicircular en la
 orchestra, su función es principalmente lírica; los personajes están en la escena. El corifeo es el personaje del coro que habla en nombre de todos.
* Los héroes trágicos están por encima de lo humano; la tragedia los expone no como ejemplos que deben ser imitados, sino como reflexión sobre los límites de la naturaleza humana. De ahí el efecto catártico, de purificación, de la tragedia.
* Todos los actores y el coro llevaban máscaras adecuadas a su papel (el uso de máscaras posibilita que los actores jueguen con los papeles: un actor con dos personajes / un personaje con dos actores). Llevaban
 coturnos para que se les viera mejor. Los actores y el coro eran siempre varones, que debían ser ciudadanos atenienses (aunque el personaje fuera femenino).
La tragedia griega se estructura según el siguiente esquema:

1. El
 prólogo. Parte que precedía la entrada del coro; es un monólogo que explica el argumento y la situación inicial.
2. La
 párodos. Canto del coro mientras entra. El coro no se va hasta el final de la obra. El coro es otro personaje más de la obra.
3. Los
 episodios. Escenas de uno o más actores junto al coro.
4. Los
 estásimos. Cantos del coro desde la orchestra. Se intercalan con los episodios.
5. El
 éxodo. Escena final tras el último estásimo. Salida del coro.

Los principales autores de la tragedia griega son
 Esquilo, Sófocles y Eurípides. Su explicación la puedes encontrar bajo la etiqueta de Nombres imprescindibles.

Frente a la tragedia,
 la comedia tenía la función de reflejar las acciones cotidianas realizadas por tipos comunes con sus vicios y virtudes. En principio tuvo su origen en la burla de los mitos que se representaban en la tragedia, y estaba constituida sobre todo por obscenidades, burlas y parodias. Los personajes eran el comilón, el viejo achacoso, el avaro, el tonto, el obseso sexual, etc. Es Aristófanes quien comienza a desarrollar comedias más formales, si bien remitian a espacios múltiples y a fantasías no muy ortodoxas. De todas sus comedias sólo nos han llegado nueve. Dos de las más importantes son Lisístrata, una comedia en la que las mujeres se rebelan contra los afanes belicosos de sus maridos, y Las aves, donde dos amigos huyen de su ciudad en la cual están acosados por los impuestos, a un mundo utópico habitado por pájaros, para establecer allí ellos mismos una tiranía. El otro autor de comedias en Grecia se llamaba Menandro. Nos ha llegado muy poco de su obra, en fragmentos además, que han permitido reconstruir algunas comedias, pero se sabe que componía comedias más refinadas que las de Aristófanes, dedicadas sobre todo a la creación de tipos ridículos en sus vicios y costumbres: el adulador, el desconfiado, el supersticioso, etc.

Los teatros griegos se excavaban en la falda de una colina, lo que permitía fácilmente formar los graderíos para el público. El graderío ocupaba dos tercios del total y sólo un tercio se reservaba a la escena, donde no había escenografía ni decorado, sino simples columnas de piedra, cuando las había. En el escenario se situaban los actores y el coro. La orchestra o foso antes de los graderíos podía ser ocupada por los músicos y danzarines, pues en el teatro griego estos elementos eran indispensables. El teatro griego mejor conservado y el más grandioso es el de Epidauro. Tiene capacidad para 14.000 espectadores y, convenientemente restaurado, es utilizado por la Compañía Nacional Griega para festivales de verano. Sorprende su magnífica acústica.


2. El ditirambo y las fiestas helénicas.

Según algún experto, el teatro griego nace del como: Coro que se desplaza para realizar una acción cultual con procesión y danza
Siguiendo a Aristóteles, la mayoría de los manuales de historia del teatro hacen nacer la tragedia del ditirambo o de los solistas del ditirambo, y la comedia de los himnos fálicos.
¿Qué era, en realidad, el ditirambo?
Parece ser que se trataba de un coro cantado por unos cincuenta (50) hombres o niños.
Su contenido era más lírico que dramático.
En los ditirambos se invita generalmente a los dioses a que desciendan a la tierra y asistan al canto del Coro para venerar a Dionisos.
Platón llama al ditirambo el nacimiento de Dionisos. En este dios los griegos personificaban todas las fuerzas misteriosas, bienhechoras y aterradoras de la Naturaleza.
En el Ática las fiestas estaban dedicadas a Dionisos, de ahí que se las denominase fiestas dionisiacas o dionisias.
Las dionisiacas tenían lugar tres veces al año:
1. En primavera -finales de marzo- estaban las grandes dionisiacas o de la ciudad de Atenas, aunque la hegemonía de esta ciudad les dio pronto un carácter panhelénico. Estas fiestas duraban seis días, y en ellas, tras el surgimiento del teatro, se celebraban tres concursos dramáticos a los que se presentaban los grandes autores. Es presumible que en toda la historia no haya habido unos premios de tanta repercusión como éstos.
2. En enero nos encontramos con las dionisiacas leneas, fiestas exclusivamente atenienses; duraban cuatro días y no contaban con concursos ditirámbicos.
3. Finalmente, a finales de diciembre, existían las dionisiacas rurales, en los demos o poblados griegos.
En las grandes dionisiacas se cantaba el ditirambo. Comenzaba con una procesión en la que se traía la estatua de Dionisos desde Eleuteras.
En las dionisiacas rurales el dios era traído en un carro naval y la procesión iba precedida por un sacerdote. El carro de Tespis (actor y trágico, que algunos historiadores lo consideran el creador de la tragedia) tenía igualmente la forma de carro naval (carnaval): hay que tener en cuenta que Grecia está poblada de islas.
El elemento característico del ditirambo solía ser un ritornello (estribillo) lanzado como un grito por el Coro. Con estos gritos se alternaba el canto del guía del coro llamado exarconte o corifeo. En ellos se solía implorar ansiosamente la llegada de Dionisos, dios de la fecundidad animal y agraria (ganadería y agricultura).

3. Dionisos.

Dionisos
En la mitología clásica, Dionisos es el dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, y un personaje importante de la mitología griega. Aunque los orígenes geográficos de su culto son desconocidos, casi todas las tragedias lo presentan como «extranjero».
Fue también conocido como Baco  y el frenesí que inducía, bakcheia. Es el dios patrón de la agricultura y el teatro. También es conocido como el ‘Libertador’ (Eleuterio), liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis o el vino. La misión divina de Dionisos era mezclar la música del aulós y dar final al cuidado y la preocupación. Los investigadores han discutido la relación de Dionisos con el «culto de las almas» y su capacidad para presidir la comunicación entre los vivos y los muertos.
En el panteón griego, Dionisos fue incorporado como hijo de Zeus y Sémele, nieto de Harmonía y bisnieto de Afrodita, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y Perséfone. Se describe a Dionisos como femenino o «masculino-femenino».
El nombre Dionysos es de significado incierto. Su elemento -nysos bien puede ser de origen extraheleno, pero dio- ha sido relacionado desde antiguo con Zeus (genitivo Dios). Para los autores griegos, Nisa era una ninfa que lo crio o la montaña donde era atendido por varias ninfas (las Nisíades), que lo alimentaron y lo hicieron inmortal por orden de Hermes.
El séquito de Dionisos era llamado el tíaso, y estaba formado principalmente por ménades (sus compañeras de orgía).

4.  Sentido religioso del teatro griego.

Está claro que el teatro griego, de manera similar al teatro de los otros países de diferentes culturas que se han mencionado, tiene también un sentido religioso, al menos en sus primeras manifestaciones.
En Grecia el hombre se encuentra en continuo diálogo con la naturaleza a la que diviniza. La polis establece el marco de la convivencia social, regula esta convivencia. Pero la polis no anula las fuerzas de la naturaleza que: espléndidas y sobrecogedoras, rodean al hombre griego.
Las danzas son sin duda danzas de posesión auténtica que provocan el trance la histeria colectiva. Se trataba de danzas ejecutadas en torno a la timele (un altar situado en la orquesta), sobre el que previamente había sido colocada la estatua del dios.
El público acudía al rito del ditirambo con la cabeza ornada de coronas vegetales, y los fieles de Dionisos se contorsionaban presos de la manía divina. Mediante la danza, se reproducía una histeria colectiva que formaba parte integrante y necesaria de un rito cuya finalidad estaría en el exorcismo, en la liberación del furor reproducido.
De aquí arranca probablemente algo tan esencial en el teatro griego como es la mimesis y la purificación catártica de las que nos ocuparemos más adelante.
En ocasiones, estas celebraciones acababan en una comunión sangrienta, en la que los participantes devoraban crudo a un animal sobre el que previamente habían suplicado que descendiese Dionisos para poseerlo. Con el dios poseído, se divinizaban ellos también.

5. Del ditirambo a la tragedia y al drama satírico.


El origen de estos dos géneros estaría en el desarrollo del texto cantado por el corifeo y de los estribillos gritados por el Coro en los ditirambos. Así, pues, debemos pensar en un diálogo inicial entre el Coro y el corifeo, que no estaría muy lejos de los diálogos entre Coro y corifeo en la tragedia. Posteriormente, el corifeo se separó del Coro para dar lugar al primer actor.
Este paso capital se le atribuye tradicionalmente al mítico actor y autor trágico Tespis. Con la aparición del primer actor acaba de nacer en realidad el teatro occidental propiamente dicho.
Esto es fácilmente comprensible si imaginamos que este primer actor no sólo dialoga con el Coro, sino que acompaña su diálogo con la acción. Dicho de otro modo, no sólo recita o canta, sino que actúa: Es sujeto y objeto de la acción.
Los himnos fálicos no explican suficientemente algunos elementos característicos de la comedia, tales como los agones (enfrentamientos entre dos coros, entre Coro y actor o entre los propios actores); ni la Parábasis, o secuencia en la que el Coro se dirige sin máscara al público... Y, sin embargo, todo esto se encuentra en diversos rituales griegos.

6. Los géneros dramáticos.


Tres son los géneros dramáticos griegos: el drama satírico, la tragedia y la comedia. Los dos últimos servirán de norma a las variantes habidas en el teatro occidental.
El drama satírico expresa otra de las necesidades expresivas del teatro griego que, en ocasiones, debe dar rienda suelta a los impulsos refrenados, a las capas del yo reprimidas por la conciencia.
Los brotes del drama satírico han podido aparecer, aquí y allá, a lo largo de la historia del teatro: en Shakespeare, en Mallarmé, en Lorca, en muchos de los intentos de nuestro siglo emparentables con Artaud o con los surrealistas.
Consideramos como subgéneros parateatrales, y en nuestro caso preteatrales, el ditirambo, los comos y las audiciones timéticas (especies de oratorios en torno a la timele).
- El drama satírico.
Poco es lo que sabemos de este género. Poco es también lo que de él nos queda: Los sabuesos, de Sófocles; El cíclope de Eurípides y algunos fragmentos de Esquilo.
De origen dorio, fue introducido en Atenas por Pratinas, en la época en que Esquilo iniciaba su carrera, y se incorporó al programa dramático que contaba con una trilogía de dos tragedias y un drama. Al añadirle el drama satírico se convirtió en tetralogía.
Tiene grandes parecidos con la tragedia, tanto en su estructura formal como en su temática de carácter mitológico. Pero se diferencia de la tragedia en el tono, en la representación en la que tanto cuentan los gestos, la danza y en la composición del Coro, integrado obligatoriamente por sátiros, conducidos por su jefe y padre, Sileno; de donde, en Atenas, se le conoce también con la denominación de Drama silénico.
Por su fondo y su forma, se podría considerar como una tragedia divertida en la que el Coro de sátiros sería el componente básico y esencial; o como un drama grotesco, si atendemos más a los elementos de la representación.
¿Cómo eran los sátiros de estos dramas?
La mayoría de los historiadores los pintan vestidos con pieles de cabra se dice que de las cabras sacrificadas a Dionisos.
De este animal son igualmente otros atributos: cuernos, cola, pezuñas...
Como Dionisos, a cuyo corteo pertenecen, los sátiros personifican las fuerzas de la naturaleza, particularmente las fuerzas pasionales que conducen a la procreación; de ahí que hayan pasado a la posteridad como símbolo de la pulsiones eróticas que anidan en el hombre y en los animales. Pero también simbolizaban otros impulsos: el temor, el desenfreno, la ironía...
De ahí que se los represente como humanos con elementos animales.
- La tragedia
No sabemos muy bien por el origen del término tragedia, aunque algunos lo hacen provenir de tragos (macho cabrío), pues a nadie le convencen los motivos de dicha etimología.
En su estructura cabe distinguir:
* El prólogo, secuencia inicial que anticipa, en forma dialogada o monologada, la historia trágica.
* El parodos o canto de entrada del Coro.
* Los episodios, que serían como los actos o cuadros del teatro moderno.
Estos episodios suelen estar separados por cantos del coro (estásimos). De estos episodios, el último, formado por la salida del Coro, recibe el nombre de éxodo.
 - La comedia
En la comedia nos encontramos con una alternancia de recitados y cantos del Coro parecida a la de la tragedia. Pero existen diferencias importantes entre estos dos géneros. En contraste con la tragedia debemos resaltar especialmente:
* El Agón o combate. Constituye su primer episodio y consiste obligadamente en una escena de disputa de la que saldrá triunfante el actor que representa las ideas del poeta.
No hemos de olvidar que la comedia ateniense es una pieza de tesis.
* El segundo elemento diferenciador es la parábasis: durante una salida temporal de escena de los actores, los componentes del Coro se quitan los mantos y las máscaras, se vuelven a los espectadores y avanzan hacia ellos.
Las parábasis cuentan con siete partes; un canto muy breve o comniation; los anapestos, o discursos dirigidos al público por el corifeo; el pnigos, largo periodo dicho sin interrupción, y cuatro trozos simétricos de estructura estrófica.
En ninguno de estos géneros son necesarias las unidades de tiempo o de espacio, aunque a ellas tiendan los autores.

7. Bibliografía.

http://www.trampitan.es/historia-de-las-artes-escenicas/teatro-en-grecia-y-roma/
http://www.nicolacomunale.com/teoria.escenica/teorhistescenic/griego.html#elditi
https://es.wikipedia.org/wiki/Dioniso

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